¿Cuál es tu único consuelo en la vida y en la muerte?

Texto bíblico: Hebreos 11:14-16

El Señor nos reúne en este espacio donde el dolor nos arropa, pero la fe se fortalece ante una gran pérdida. Hace algún tiempo el Rvdo. Carlos Ramos y yo conversábamos sobre teología y las confesiones de la Iglesia y sin que le temblara mucho la voz compartió conmigo cual era su cita favorita. Citó del Catecismo de  Heidelberg la primera pregunta:

“P. ¿Cuál es tu único consuelo en la vida y en la muerte?
R. Que no soy de mi mismo, sino que pertenezco— cuerpo y alma, en la vida y en la muerte — a mi fiel Salvador, Jesucristo. Él ha pagado plenamente por todos mi pecados con su preciosa sangre, y me ha liberado de la tiranía del diablo. Él también me protege de tal manera que ni un cabello puede caer de mi cabeza  sin la voluntad de mi Padre en el cielo; de hecho, todas las cosas deben trabajar conjuntamente para mi salvación. Porque le pertenezco,  Cristo, por su Espíritu Santo,  me asegura la vida eterna y me hace estar dispuesto/a y listo/a de todo corazón  para vivir en él desde ahora.”

¡Tremenda cita la escogida por el Pastor Ramos! Sin embargo, él también tenía un tremendo sentido del humor. Hace unos días escuché su chiste favorito y dice: “Un día dos rincoeños se encontraban hablando de beisbol y del cielo, se preguntaban uno al otro: ¿en el cielo habrá parque de pelota? Obviamente ninguno sabía la respuesta, solo asumían que ¡Si! Hasta que un día fallece uno de ellos. Al llegar al cielo se percata de que efectivamente hay un parque de pelota. Se pregunta, ¿cómo le diré a mi amigo? Bueno, se la ingenió hasta que se le apareció al amigo para contarle y le dice: “Querido amigo, bajé del cielo para darte dos noticias. Una buena y una mala, ¿cuál deseas escuchar primero? El compañero le dice: Pues dime la buena. Le contesta: Chico, el cielo hay parque de pelota. El otro le dice: Tremendo. ¿Cuál es la mala? Le replica: Te toca lanzar en miércoles.”


Cuando hablamos de la seguridad de vida eterna nos referimos a la garantía comprada por Dios en Cristo Jesús para nosotros y por nuestros pecados. Esa seguridad que disfrutamos por la gracia de Dios. Sin embargo, las incertidumbres de esta vida nos llevan a vivir con inseguridad y sin esperanza reales. Por esa razón, debemos estar preparados para cuando nos llegue la hora de ser convocados a lanzar en el cielo, primero podamos contestar la pregunta: ¿cuál es tu consuelo tanto en la vida como en la muerte? Que Dios nos ayude a vivir bajo los brazos de nuestro fiel y amante Redentor, Jesucristo. Amén.

¿Alta presión o baja presión?

 
En una ocasión un científico decidió experimentar el comportamiento de un grupo de tres monos. Entonces diseñó una jaula de 15 metros de alto por 20 de largo y dentro de esta jaula un poste que media 15 metros de altura y en la cúspide del poste un racimo de guineos, pero dentro de esta jaula una manguera a presión al límite del poste a la altura de 10 metros.
El científico decide ingresar a los tres monos. los monos al ver aquel racimo decidieron ir por el .Para eso, comenzaron el ascenso treparon 2 metros, 5 metros, pero al llegar a los 10 metros, el científico, abrió la presión de agua y aquellos monos al verse mojados y luchando contra la presión descendieron asustados. Lo intentaron por segunda vez y ocurrió lo mismo, y a la tercera vez ocurrió lo mismo. Los monos desistieron de la idea de seguir intentándolo. Al científico notar que los monos se habían cansado de tratar decidió poner aprueba el experimento, y saca de la jaula a uno de los monos mojado y asustado, y decide entrar a uno fresco entre los otros dos mojados y asustados.
Ese mono, que no estaba mojado ni asustado al instante de entrar se impulsa al asenso para alcanzar el racimo y trepa 2, 5, 7 metros llega a los 10 metros, el científico abre la llave de presión de agua, pero sucedió algo incredible. El mono luchó contra la presión y logró ascender a los 13 metros, un poco más arriba de donde estaba el racimo. Sin embargo, sucedió lo inesperado, el mono cayó al suelo, y para sorpresa del científico el mono no cayó por la presión del agua, sino porque los otros 2 monos mojados y asustados se le prendieron de cola y pies, y lo hicieron caer.
Moraleja: “No permitas que Viejas experiencias determinen lo que Dios tiene para tu vida. El camino al éxito se hace luchando, pero lo importante es que el éxito se logra con perseverancia."
 

No dejes que la depresión se adueñe

La depresión es un mal que arropa al existencia humana y de lo que cualquiera de nosotros podría sufrir. Comparto con ustedes algunas ideas para superar la depresión desde la fe cristiana (las mismas han sido adaptadas de la página de internet: www.avanzapormas.com):
1. Exprésale a Dios tu dolor o sufrimiento en oración (Sal. 40:1)
2. Pídele a Dios que te ayude a cerrar asuntos del pasado y que ponga en ti un cántico nuevo (Sal. 40:3)
3. No permitas que otros hagan que te sientas culpable de sus acciones.
4. Tienes que lidiar con frustraciones en la vida (Juan 16:33)
5. Tú no eres lo que sientes, porque los sentimientos son pasajeros.
6. Aprende a ver el vaso medio lleno, no medio vacío.
7. Cuando la situación se ha salido de tu control, busca alguien que te escuche. Por ejemplo, un pastor, consejero, psicólogo, etc.
8. Atrévete a modificar el entorno que no te permite vivir plenamente en el Señor.
9. Mira el futuro con esperanza, pues el Señor está contigo.
10. Disfruta el don de la vida y del tiempo.