La grandeza de la comunidad

"Como el pueblo estaba a la expectativa..." - Lucas 3:15a

El texto de hoy nos lleva a identificar algunos elementos que muestran la grandeza de la comunidad de fe. El pueblo de Israel estaba a la expectativa del Mesías esperado. Por eso, increpan a Juan el Bautista, si él era o no era el Cristo. Pareciera ser que el pueblo no ha estado atento al mensaje de Juan. Este les había compartido previamente que él era la "voz del que clama en el desierto" (Lc. 3:4). También, ante las preguntas de algunos integrantes del pueblo sobre qué debían hacer, Juan les dice que den frutos que honren la laborar que realizan. Por consiguiente, la expectativa del pueblo, de si Juan era el Cristo o no, está muy ligada a la tendencia humana a seguir a los hombres antes de descansar en Dios. Allí identificamos la grandeza de la comundad de fe está en que nuestra mirada está puesta en Dios, quien nos ayuda a la levantar nuestras voces en el desierto para prepararle a Él el camino y dar frutos que le honren y exalten.

Como segundo elemento de la grandeza de la comunidad identificamos que para Juan el Bautista no había dudas sobre quien era el más grande, ese Cristo, el hijo de Dios. Por lo tanto, reconociendo que no hay nadie más grande que el hijo de Dios, podemos afirmar que entre nosotros no debe haber espacio para las distinciones, por quién es mayor o menor. En la comunidad de fe todos nos debemos relacionar como iguales, de hecho, ante Dios todos somos iguales. Finalmente, la comunidad de fe es una expresión de la gente y sus necesidades. Jesús reconociendo la necesidad que teníamos y tenemos como su pueblo se sometió al rito del Bautismo, para compartir con nosotros un mensaje poderoso. (1) En las aguas del  Bautismo afirmaba al Dios de pacto del Antiguo Testamento; (2) Da testimonio de que la experiencia bautismal es una de celebración de la fidelidad de Dios en medio de la comunidad de fe; y (3) En ese momento histórico el Bautismo tenía como implicación el arrepentimiento o cambio de dirección.. En  conclusion, al Jesús someterse a las aguas bautismales da testimonio de solamente en el podemos hallar el cambio de dirección en nuestros peregrinajes diarios. Permita Dios que nos ayude a experimentar la grandeza de la comundad de fe. Amén.